Personas, miradas, historias… interpelantes

Pascua en El Puche (Almería): experiencia de Vida

Desde la Comunidad de Formación he sido enviado a nuestra Comunidad de Almería, para vivir el Triduo Pascual en la Parroquia Santa María Madre de Dios, en el barrio de El Puche.

Compartir cualquier experiencia siempre es difícil, pues es muy parcial, falta mucho, te dejas algo. Esta vez me voy a centrar en algunos rasgos que me han llamado la atención, que me han impactado, interrogado...

El primero de ellos es el sentido de comunidad-familia, que he percibido en la preparación de la liturgia, en las cenas compartidas. En estos días, interrumpen sus propias actividades, las retrasan... para dar prioridad e importancia a la parroquia, pues la sienten como su casa, como su familia. Puntuales en la oración de Laudes, permaneciendo en la catequesis que explica el día, ensayando los cantos y ambientando la Iglesia con cuidado, con esmero..., como su propia casa.

El segundo de ellos son las sonrisas unidas a las miradas profundas que he percibido en la alegría del recibimiento, del acompañamiento y de la despedida. También en las celebraciones vividas como encuentros con el Señor.

Personas, miradas, historias… que se identifican con el que lava los pies, a través del servicio, como miembros del consejo parroquial, de Cáritas, de alguna de las ramas de la Familia Vicenciana... teniendo a Jesús como el que sirve.

Personas, miradas, historias… que se identifican con el crucificado, en el sufrimiento padecido o en el que en ocasiones causamos. Verdaderamente impactante fue el Vía Crucis por las calles del barrio, entre las casas de los hermanos musulmanes, que salían con respeto cuando escuchaban los cantos, las palabras y olían el incienso que sube a Dios como ofrenda.

Personas, miradas, historias… que se identifican con el sepultado, sobre todo en el momento de recordar el embalsamamiento de Jesús, dónde mujeres que han perdido recientemente a sus hijos, hijas, maridos, hermanos... han cubierto de perfumes la imagen de Jesús y de besos y de caricias... y recordaban a los suyos, y Jesús les decía: están conmigo, tranquilas.

Personas, miradas, historias… que se identifican con el Resucitado, con Aquél que nos ha dado Vida en abundancia. Hemos sentido la Vida en nuestras vidas. El fuego que quema y abrasa, pero que da luz; la Palabra que leída en la oscuridad es luz para nuestra vida; el agua que arrasa, destruye, pero que da vida, frescor; la Eucaristía que nos alimenta, que hace presente a Cristo vivo, y nos recuerda que hemos de ser siempre pan que se parte y se reparte.

El tercer rasgo, haber vivido y compartido con jóvenes de JMV, que me han permitido percibir elementos de esperanza real por su alegría, entusiasmo, interrogantes profundos y su ponerse ellos al servicio de los demás, con sus dones como es la voz y su forma de ser espontanea, siempre con una sonrisa, buen humor, gran interés...

Gracias, Señor, por salir a mi encuentro en mis hermanos y hacerte presente en ellos. Gracias por confirmarme en mi vocación al sacerdocio, dentro de la Congregación de la Misión. Que ellos me guíen siempre, los pobres, nuestros amos y señores.

Ricardo Rozas, C. M.

Estudiante de Teología

ozio_gallery_nano

Comparte

Por Fechas

Noticias lista

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • 32
  • 33
  • 34
  • 35
  • 36
  • 37
  • 38
  • 39
  • 40
  • 41
  • 42
  • 43
  • 44
  • 45
  • 46
  • 47
  • 48
  • 49
  • 50
  • 51
  • 52
  • 53
  • 54
  • 55
  • 56
  • 57
  • 58
  • 59
  • 60
  • 61
  • 62
  • 63
  • 64
  • 65
  • 66
  • 67
  • 68
  • 69
  • 70
  • 71
  • 72
  • 73
  • 74
  • 75
  • 76
  • 77
  • 78
  • 79
  • 80
  • 81
  • 82
  • 83
  • 84
  • 85
  • 86
  • 87
  • 88
  • 89
  • 90
  • 91
  • 92
  • 93
  • 94
  • 95
  • 96
  • 97
  • 98
  • 99
  • 100
  • 101
  • 102
  • 103
  • 104
  • 105
  • 106
  • 107
  • 108
  • 109
  • 110
  • 111
  • 112
  • 113